Realizan Feria Nacional del Burro 2017

(La Jornada) – Considerado como uno de los 10 festivales más raros del mundo, el carnaval de burros disfrazados se llevó a cabo en Otumba, donde el en Día del Trabajo se festeja al asno. En esta ocasión participaron 16 animales en el tradicional desfile de personificaciones; al final ganó el Burro Tlachiquero, al que el público, con sus aplausos, le dio el triunfo; mientras que el burro disfrazado de Donald Trump fue uno de los más repudiados y ni a la final llegó.

En la festividad, que se realiza desde hace 52 años , se busca impulsar el cuidado y preservar la tradición de la utilización de estos animales en las labores del campo, actividad que está en peligro de desaparecer.

En total participaron más de 50 burros tanto en el carnaval de disfraces como en las carreras de Formula 1  y en el juego del polo sobre asnos.

En el carnaval, uno a uno de los asnos disfrazados fueron desfilando por el Burródromo, un área especial que desde el año pasado fue creada para la festividad, ante la algarabía del público.

En la final fueron seleccionados por el jurado seis asnos: Burro Tlachiquero; Poliburro; Burro Aerostático, con un globo aerostático; Burri-Juan Gabriel, con todo y mariachi; Burri-Buzz y el Burro Chinelo.

El aplauso de los más de 10 mil asistentes, procedentes principalmente de diversos municipios de la región y de la Ciudad de México, fue el que eligió a los ganadores. El primer lugar fue para el Burro-Tlachiquero, seguido de dos segundos lugares, el Poliburro y Burro-Chinelo y el tercer lugar fue para Burri-Buzz. Los premios que se llevaron fueron de 12, 7 y 5 mil pesos, respectivamente.

También hubo asnos disfrazados de La Bella y la Bestia; el boxeador Rey Vargas, Adelita, India María, Burro-Jardinero, Mariachi y Burro-Bebé.

Antes hubo carreras de burros Fórmula 1 y Fórmula 2, donde los más diestros para montar al jumento participaron. También hubo el emocionante juego de polo sobre burro y un concurso de botargas, además de actividades culturales, musicales y deportivas.

En Otumba, desde hace una década, se alberga el único santuario del burro en el continente americano, denominado Burrolandia, abarca más de cinco hectáreas en las que se preserva, cría y reproduce el animal, esto ante el peligro de extinción en el que se encuentra desde hace varios años.