Garrapatas chupaban la sangre a dinosaurios

CIUDAD DE MÉXICO.- Quizá la novela y la película Jurassic Park no esté tan apartada de la realidad, salvo que no sólo un mosquito pico a los dinosaurios… las garrapatas comían su sangre.

La revista Nature Communications ha publicado que científicos descubrieron las garrapatas se alimentaban de la sangre de los grandes dinosaurios hace 99 millones de años.

Enrique Peñalver, investigador del Museo Geominero del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Ricardo Pérez de la Fuente (Universidad de Oxford) –codirector del trabajo–, Antonio Arillo (Universidad Complutense), Xavier Delclòs (UB-IRBio) y David Peris (Universitat Jaume I) publicaron el artículo en la revista.

Los científicos dieron a conocer que encontraron cinco parásitos en cuatro pedazos de ambas –el fósil de la resina—y uno de ellos es una especie prehistórica (Cornupalpatum burmanicum) que está enganchado a una pluma de un dinosaurio terópodo, antecesor de las aves actuales.

Parece ser que el ancestro de la garrapata estaba acechando a su presa en la pluma y no le había dado tiempo a hincarle sus fauces cuando lo alcanzó la gota de resina.

Aunque no hay vestigios concretos de dinosaurios en los cuatro ejemplares de Deinocrotonidae, los investigadores sí han observado unas peculiares vellosidades pegadas a sus cuerpos que solo se encuentran en las larvas de unos escarabajos denominados derméstidos, habitantes habituales de los nidos de animales en el Cretácico.

El descubrimiento de la pluma de terópodo –entonces aún no existían aves– refuerza esta hipótesis y apunta a que hace 99 millones de años varias especies de garrapatas ya chupaban la sangre a los dinosaurios.