Deportan a 5 mil 500 por NLD

NUEVO LAREDO.- Estados Unidos y México parecen trabajar de manera coordinada para deshacerse de los migrantes, especialmente aquellos que proceden de Centroamérica.

Los migrantes son detenidos en Estados Unidos, se les entrega unos documentos y en horas o a mas tardar días, se les deporta a México por ciudades como Nuevo Laredo o Matamoros.

Sólo por Nuevo Laredo, unos 5 mil 500 personas han sido regresadas. A eso habría que sumarle otras 3 mil que fueron devueltas por Matamoros.

Se creía que el programa “Permanecer en México” solo estaba dirigido a quienes solicitan asilo, algunos de los que esperan en las ciudades fronterizas de Matamoros y Nuevo Laredo dicen que nunca lo pidieron, pero se los dieron.

Incluso, algunos consideran que es una forma de “cansar” a los migrantes, pues los regresan hacia el lado mexicano y luego, el gobierno de México los lleva más al sur de la frontera, a lugares tan distantes como Chiapas, a unos mil 600 kilómetros.

Wilfredo Álvarez, es un albañil hondureño que cruzó ilegalmente por el río con la intención de buscar un trabajo y poder ayudar a los siete hijos que dejó en su país. Según dice, le pusieron delante los papeles del programa y fue devuelto con la cita para el juez.

“Pensábamos que si nos agarraban nos deportarían a nuestro país, pero no fue así”, lamenta. “Nos tiraron para acá pero no somos de aquí y se nos hace muy difícil”.

Las autoridades estadounidenses están dando a cada migrante que devuelven a México una fecha para la audiencia ante un juez que comenzarán a realizarse en septiembre mediante videoconferencias en unas carpas que se están instalando en Laredo y Brownsville, en Texas. Sin embargo, las autoridades mexicanas han trasladado a cientos de esos migrantes desde Nuevo Laredo y Matamoros hasta otras ciudades más al sur, algunas a más de mil 600 kilómetros de distancia, con el argumento de garantizar su seguridad.

Nada hace pensar que el gobierno mexicano vaya a colaborar en regresarlos a la frontera norte para acudir a sus citas. Al contrario, las autoridades mantienen los ofrecimientos para trasladarlos a la frontera sur y ante este escenario, algunos centroamericanos que se sienten engañados y sin alternativas, han decidido costear sus propios viajes de regreso a casa.